Juli Caujapé, biólogo: “un concierto de volcanes, climas y genes acelera los ritmos evolutivos de la flora canaria”

El director del Jardín Botánico Viera y Clavijo de LPGC, dependiente del Cabildo de Gran Canaria, participó en el Curso sobre ‘Flora Canaria’


             

“La tensión creativa entre la ontogenia geológica del archipiélago y la constante aparición de nuevas combinaciones genéticas convierten a Canarias en un laboratorio donde la vida se reinventa a sí misma de forma constante.  La riqueza de la flora canaria actual se generó por procesos desarrollados fuera del archipiélago, como las glaciaciones. Un concierto de volcanes, climas y genes acelera los ritmos evolutivos de la flora canaria”, manifestó Juli Caujapé Castells, biólogo-investigador y director del Jardín Botánico Viera y Clavijo, dependiente del Cabildo de Gran Canaria, en la Universidad de Verano de Maspalomas.

 

En su intervención en el curso sobre ‘Flora Canaria’, el biólogo explicó que las islas actúan “como instrumentos musicales en un concierto asincrónico, donde cada una de ellas crea una polifonía propia que va complicándose con los cambios ambientales y geográficos ocurridos a lo largo de millones de años, pero que también se relaciona con el devenir de los cambios geológicos en otras islas del archipiélago. A medida que pasa el tiempo geológico, el flujo genético entre las islas puede volverse más complicado y difícil de detectar, e incluir colonizaciones desde las islas o zonas más antiguas a otras más modernas, o incluso desde Canarias al continente”.

 

En su ponencia expuso varias teorías surgidas de los datos moleculares generados en las últimas dos décadas por el grupo del Jardín Botánico Viera y Clavijo, entre otros, que desafían al conocimiento establecido, al proponer que “la flora canaria no debe entenderse como un conjunto de reliquias estáticas, sino como un vibrante "bricolaje genético" donde el pasado no se borra, sino que se reescribe en nuevas combinaciones funcionales”.

 

Además, resaltó  el trabajo desarrollado por el Banco de ADN de la flora canaria del Jardín Botánico Viera y Clavijo, creado en 2004 por el proyecto BIOMABANC, en la generación y análisis de los datos genéticos que sustentan estas teorías, y en otras investigaciones, como la Hipótesis del Singameon Surfero (HSS), que supone “una alternativa al dogma de la colonización solitaria, porque propone que las islas actúan, con frecuencia, como puntos de encuentro entre linajes, reproductivamente compatibles, que en el continente se mantenían aislados”.

 

Caujapé expuso que, según la HSS, la hibridación y la introgresión funcionan como un motor importante para la evolución de la flora canaria y explican la elevadísima proporción de endemismos exclusivos de una sola Isla, la rápida tasa de generación de nuevas especies y su alta diversidad genética.

 

“En este escenario tan dinámico, la diversidad genética "surfea" el tiempo y los espacios insulares, donde los cambios geológicos propician ciclos recurrentes de mezcla o de aislamiento genético, que han contribuido a generar la gran diversidad de especies de la flora canaria actual. Nuestros datos genéticos también apoyan que la gran diferencia de edad entre las islas (el "desfase ontogenético") parece haber sido un factor clave en la evolución de la flora porque la mezcla genética generada en las islas o regiones más antiguas propició que las colonizaciones de las islas o regiones más modernas partieran de una mayor diversidad genética, que ejerció como un acelerador evolutivo que no existiría si las islas tuvieran la misma edad”, manifestó el biólogo.

 

Evolución de la flora canaria

 

Isabel Sanmartín Bastida, profesora de Investigación en el Real Jardín Botánico de Madrid-CSIC, habló sobre ‘La extinción como motor de evolución en la flora canaria: La Rand Flora’.

 

En su intervención destacó que “la extinción, la desaparición de especies y linajes enteros es uno de los grandes motores de la evolución. Darwin ya reconoció su importancia en la formación del Árbol de la Vida, pero sigue siendo uno de los procesos más difíciles de estudiar porque, a diferencia de la especiación, no puede observarse directamente en el presente. Los organismos extinguidos solo dejan rastros fragmentarios en el registro fósil o señales indirectas en el ADN de las especies actuales. En las islas, donde el registro fósil suele ser escaso, reconstruir esa historia resulta especialmente compleja. Sin embargo, las Islas Canarias constituyen un escenario excepcional para investigar cómo la extinción ha contribuido a modelar la actual biodiversidad”.

 

Sanmartín destacó el papel de la extinción en el origen de la flora canaria, a través de uno de sus patrones biogeográficos más fascinantes: la Rand Flora. “Este patrón describe especies de plantas emparentadas, que se distribuyen en los márgenes opuestos del continente africano, como en Canarias y en el Este de África. Una de las explicaciones más aceptadas es que estas especies forman los últimos vestigios de una flora que fue mucho más extensa en el pasado y que se fragmentó a medida que África se volvía progresivamente más árida, lo que llevó a su desaparición de amplias zonas intermedias del continente”.

 

Para la investigadora, la Rand Flora ofrece “una oportunidad única para reconstruir parte de esa biodiversidad perdida y comprender cómo la extinción ha contribuido a moldear la extraordinaria diversidad biológica de Canarias y de otras regiones del planeta”.

 

Por su parte, Inés Álvarez Fernández, científica del Real Jardín Botánico de Madrid-CSIC, ofreció una conferencia sobre ‘Diversidad genética y morfológica del bicácaro’, en la que destacó que la ‘Canarina canariensis (L.) Vatke (Campanulaceae)’ es una especie herbácea trepadora endémica de las Islas Canarias, que habita de forma natural en áreas de laurisilva y bosque termófilo en Gran Canaria, La Gomera, Tenerife, La Palma y El Hierro. “Estudios genéticos previos, basados en marcadores moleculares del ADN nuclear y plastidial, han identificado dos linajes bien diferenciados, lo que explica parcialmente la variación morfológica observada. Sin embargo, la diferenciación genética por sí sola no justifica completamente la diversidad fenotípica, lo que sugiere una influencia significativa de factores geológicos, la heterogeneidad del hábitat y la plasticidad fenotípica”, expuso Inés Älvarez.

 

La científica propuso abordar un análisis morfológico exhaustivo que incluya un mayor número de poblaciones, una caracterización detallada del hábitat y observaciones in situ de estructuras reproductivas (flores y frutos), frecuentemente ausentes en los materiales de herbario. Paralelamente, se llevarán a cabo técnicas de secuenciación masiva tanto de muestras frescas y de herbario para integrar datos genotípicos, ambientales y evolutivos. Se aplicarán métodos estadísticos multivariantes y modelos ecológicos para evaluar las contribuciones relativas del genotipo, la geología y el hábitat en la variación morfológica.

 

“La combinación de datos morfométricos, genómicos y ecológicos permitirá esclarecer los mecanismos que generan y mantienen la diversidad en Canarina canariensis. Los resultados aportarán información valiosa para el desarrollo de estrategias de conservación y manejo de esta especie endémica en sus ecosistemas insulares únicos”, concluyó.

 

Desarrollo de herramientas TIC y Realidad Virtual

 

Juan Francisco Rodríguez Alvarado, jefe del Departamento de Computación Científica y Tecnológica del Instituto Tecnológico de Canarias, expuso la ponencia “Tecnologías TIC y Bioinformática al servicio de la investigación y la conservación de la biodiversidad”.

 

En su intervención, Rodríguez manifestó que el desarrollo de herramientas TIC avanzadas está permitiendo reforzar la actividad científica del Jardín Botánico Canario, “mediante soluciones innovadoras para la gestión, integración y análisis de datos de biodiversidad. Estas tecnologías facilitan el trabajo de los investigadores, mejoran la toma de decisiones basada en evidencias y potencian el estudio y la conservación del patrimonio natural”.

                 

Puso como ejemplo, el proyecto NextGendem y Demiurge que fortalece la conservación de especies y ecosistemas, y propuso consolidar la transformación digital de la ciencia al servicio de la biodiversidad.

 

Como novedad, expuso que la aplicación de tecnologías de Realidad Virtual (RV) y videojuegos inmersivos, “permiten acercar el Jardín Botánico Canario a la ciudadanía de una forma innovadora, interactiva y accesible. A través de experiencias digitales, los usuarios pueden explorar sus espacios naturales, conocer la biodiversidad de Canarias, descubrir especies endémicas y participar en actividades educativas y divulgativas desde cualquier lugar. Esta iniciativa fomenta el interés por la conservación del patrimonio natural, impulsa la educación ambiental y facilita que nuevos públicos, especialmente jóvenes y estudiantes, se conecten con la riqueza botánica del archipiélago mediante herramientas tecnológicas atractivas y participativas”.

 

La Universidad de Verano de Maspalomas está organizada por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el Cabildo de Gran Canaria.